Este mes de Marzo me recuerda un poco los de cuando yo era niña. La verdad es que cuando llegaba Marzo ya sabiamos que eran días de viento, y claro el viento era frio normalmente, tambien había un refrán que casi siempre acertaba. En galego decían, Marciño Marzán po la mañán cariña de rosa e po la tarde cariña de can. Lo bueno de esto esque no nos llevabamos muchas sorpresas ,y los niños ya sabíamos que era un mes de ponernos al sol y donde hubiese abrigada, sobre todo si lo que hacíamos era estar contandonos historias que la mayoría de las veces oíamos a los mayores y luego las ampliabamos a nuestra forma de pensar.
La verdad era bonito juntarnos tantos chavales y chavalas, pues de aquella aún podíamos jugar en las calles. Vigo era una pequeña ciudad para unos, para otros un gran pueblo; eso dependía de donde fuera la persona que opinaba y también de la simpatía que nos tuviese a los vigueses.Lo mejor de todo era que no había peligro para poder jugar en la calle, pocos coches había en aquella epoca y en la calle del Pino que poco ha cambiado y la del Rosario venía una camioneta a traer las gaseosas que repartía por las casas, y !OH maravilla no había miedo a las personas extrañas pues todos eran conocidos y el buen hombre de la camioneta nos subía a todos en ella y nos llevaba hasta la esquina donde hoy está la Travesia de Vigo y Pizarro en cuyo lugar lo que había era un gran campo donde pescabamos renacuajos y luego bebiamos en la fuente que ahora no existe pues está lleno de casas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario